El último día de junio

Juegos

Las artes siempre tuvieron una cierta afinidad con el tema de la muerte, y los videojuegos no son una excepción. Representar algo tan intangible como la muerte, permitir que otros experimenten esta inevitabilidad a través de una perspectiva personal, ya sea a través de la muerte de seres queridos o de experiencias de casi muerte, es algo que ha sido muy debatido en videojuegos en los últimos años, sobre todo por proyectos Indie. Ese dragón, cáncer , lo que queda de Edith Finch y fragmentos de él son sólo algunos ejemplos, que une el último día del mes de junio.

Si bien el tratamiento uno de los temas más macabros que existen, último día de junio es un juego muy colorido, incluso si se interpreta a la incapacidad de la mayoría de los seres humanos a aceptar la muerte, y el gran dolor que puede causar. Es por eso que Carl, el protagonista del juego, experimenta repetidamente el día en que su esposa falleció, a través de la perspicacia de algunos conocidos (humanos y animales) de la pareja.

No se trata de una experiencia completamente pasiva, ya que el jugador tiene el poder de cambiar eventos de forma que la muerte no suceda. Para conseguirlo, Carl tiene que entrar en pinturas de cada uno de esos personajes, pintados por la propia June (la esposa), ganando nueva información y nuevas oportunidades para cambiar lo que sucedió.

En estos cuadros tendrán que resolver algunos puzzles, aunque ninguno de ellos particularmente complicado. El gran objetivo es descubrir el orden con que cada personaje debe actuar para impedir el desastre de automóvil que eventualmente venció a June y puso a Carl en una silla de ruedas. Mientras persiguen ese objetivo, también van a encontrar coleccionables escondidos en la pequeña aldea donde el juego pasa. Estos coleccionables permiten vislumbrar memorias – algunas tristes, otras felices -, relacionadas con los personajes secundarios.

Last Day of June es una experiencia muy simple en términos de mecánica de juego, que es natural, considerando que el enfoque es la atmósfera y la narrativa. Sí, es un juego corto, pero es una experiencia poderosa que ha captado nuestra atención. Es un viaje emocional agotador, sobre el que no revelar ningún secreto de la historia. Una palabra con todo para el final del juego, que nos dejó impresionados y sin palabras.

Imprescindible para el éxito del último día de junio es la banda sonora, excelente en la forma coadyuvante o complementaria de las emociones que el juego quiere transmitir. Steven Wilson fue su compositor, y su obra logra transportarnos a un mundo que, poco a poco, varía entre pesadilla y sueño. Un excelente acompañamiento para el diseño de los personajes y la historia.

 

Deja un comentario